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FUNDAR brinda herramientas para que las personas puedan manejar de manera adecuada aquellas situaciones difíciles de la vida diaria que, desafortunadamente, en muchos casos, las llevan a buscar refugio en el consumo del alcohol, sustancias psicoactivas y otras conductas adictivas.

Nuestros Programas de Prevención y Tratamiento están orientados a la Promoción Integral del ser Humano.

Nuestra visión del uso y abuso de sustancias psicoactivas

Abordamos el consumo de sustancias psicoactivas (SPA) a partir de la comprensión de la relación que el ser humano establece con la sustancia o comportamiento objeto de consumo y cómo se afectan las diferentes áreas de la persona (física, emocional, académica, laboral y espiritual). En el tratamiento se busca identificar las problemáticas vinculadas con el uso problemático de sustancias psicoactivas, para iniciar desde allí, un proceso terapéutico sobre los aspectos psicológico, familiar, social y biológico, para que la persona se reencuentre, se reconozca y se acepte como un ser con potencialidades y con el derecho a retomar su vida. En prevención se busca identificar factores de riesgo y protección, así como estilos de vida y hábitos inadecuados para que sean transformados en estilos de vida y hábitos saludables que fortalezcan al ser humano en su integralidad y le permitan llevar una vida positiva.

Uso indebido de alcohol y otras sustancias

El uso indebido de sustancias psicoactivas (SPA) y otros comportamientos (adicción al sexo, la internet y al juego, codependencia, entre otras), son un estado biológico, psicológico y social, causado por una interacción inadecuada de la persona con su entorno y que se caracteriza por modificaciones del comportamiento que terminan generando impactos negativos en el mundo individual y social.

Las sustancias psicoactivas (SPA), también llamadas drogas, se pueden clasificar de la siguiente manera:

Sustancias psicoactivas (SPA)

Las Sustancias Psicoactivas (SPA), también llamadas drogas, se pueden clasificar de la siguiente manera según su efecto en el sistema nervioso central:

Sustancias psicoactivas depresoras

Atenúan o inhiben los mecanismos cerebrales de la vigilia y pueden provocar, dependiendo de la dosis administrada, diferentes grados de inactivación (relajación, sedación, somnolencia, sueño, anestesia e incluso coma):

Alcohol

Se obtiene por fermentación o destilación. 

Según se trate de un procedimiento u otro, se conseguirán bebidas de diferente graduación (concentración de alcohol); así por ejemplo, vinos, cervezas o champán surgen a partir de la fermentación de frutas o granos; mientras que habrá que recurrir a la destilación para lograr ginebra, whisky, ron, etc.

Efectos:

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central que actúa bloqueando el funcionamiento del sistema cerebral responsable de controlar las inhibiciones.
Produce efectos de muy diversa índole que pueden clasificarse como sigue: 

Orgánicos:

Transcurridos pocos minutos tras la ingesta del alcohol, este pasa al torrente sanguíneo donde puede llegar a mantenerse durante varias horas y desde el cual ejerce su acción sobre varios órganos del cuerpo.

El etanol afecta todo el organismo. Sin embargo uno de los órganos más perjudicado es el hígado; este cumple con la misión de transformar el alcohol en otras sustancias que no resulten peligrosas para el sujeto, pero tiene una capacidad limitada: puede metabolizar entre 20 y 30 gramos de alcohol por hora y mientras tanto la bebida circula por la sangre dañando al resto de órganos por los que pasa.

En contra de lo que se cree, el alcohol no es un estimulante del sistema nervioso central, sino su depresor, pues a la sensación inicial de euforia y desinhibición, le sigue un estado de somnolencia con visión borrosa, incoordinación muscular, aumento del tiempo de respuesta, disminución de la capacidad de atender y comprender, fatiga muscular, etc.

El consumo excesivo de alcohol produce acidez estomacal, vómitos, diarrea, descenso de la temperatura corporal, sed, dolor de cabeza, deshidratación... 
Si la dosis ingerida ha sido muy elevada - caso de intoxicación etílica aguda, pueden inducir depresión respiratoria, coma (coma etílico) y ocasionalmente la muerte.


El consumo crónico conlleva alteraciones de diversa naturaleza:

  • Cerebro: degeneración y atrofia.
  • Sangre: anemia, disminución de las defensas, etc.
  • Corazón: alteraciones cardiacas (miocarditis).
  • Hígado: el alcoholismo es una de las principales causas de hepatopatía que suele manifestarse en forma de hepatitis o cirrosis.
  • Estómago: gastritis, úlceras, etc.
  • Páncreas: inflamación y degeneración.
  • Intestino: trastornos en la absorción de vitaminas, hidratos y grasas que provocan cuadros carenciales.
  • El consumo habitual en la mujer embarazada puede dar lugar al llamado síndrome alcohólico-fetal, caracterizado por malformaciones, bajo cociente intelectual, etc.

Psicológicos:

El alcohol afecta los centros superiores del cerebro o, lo que es igual, los sentimientos, reflexión, memoria, atención y control social.

Como ya se ha dicho, es un depresor del sistema nervioso central. Actúa bloqueando el funcionamiento del sistema cerebral responsable de controlar las inhibiciones. 

Al verse estas disminuidas, el sujeto se siente eufórico, alegre, con una falsa seguridad de sí mismo que le puede conducir, en ocasiones, a la adopción de conductas temerarias.

La ingesta excesiva produce falta de coordinación, lentitud en los reflejos, vértigo e incluso visión doble y pérdida del equilibrio.

La irritabilidad, el insomnio, los delirios de celos o de persecución son algunas de las alteraciones que, con frecuencia, sufren los consumidores crónicos de esta droga.

En los casos más graves, se produce una encefalopatía con deterioro psicoorgánico.

Riesgos:

Tras beber grandes cantidades de alcohol, este llega en poco tiempo al cerebro y provoca los síntomas de la embriaguez en sus diversos estadios.

Las manifestaciones más importantes son los cambios conductuales desadaptativos como la desinhibición de impulsos sexuales o agresividad, labilidad emocional, deterioro de la capacidad de juicio y de la actividad social o laboral, lenguaje farfullante, incoordinación, marcha inestable, rubor facial, cambio del estado de ánimo, irritabilidad, locuacidad y disminución de la capacidad de atención. La conducta habitual del sujeto puede acentuarse o alterarse. A veces se asocia una amnesia de los acontecimientos durante la intoxicación.

Los casos más graves de intoxicación determinan pérdida de conciencia, coma e, incluso, muerte por depresión cardiorespiratoría.

En el núcleo familiar, el alto grado de alcoholismo produce la pérdida de responsabilidad, desestructuración, aparición de crisis, malos tratos, etc.

La inestabilidad, el absentismo laboral y el aumento de accidentes constituyen una muestra de los múltiples contratiempos que vive el paciente alcohólico en el ámbito profesional.

En el plano social, el abuso del alcohol se asocia a conductas delictivas, alteraciones del orden y suicidios.

Los accidentes de tráfico merecen alusión especial. Un altísimo porcentaje de ellos guarda relación directa con el consumo de alcohol. De esta manera, se producen más muertos/día que con cualquier otra droga. Entre los jóvenes, en concreto, es la primera causa de mortandad.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Barbitúricos

Adolf von Baeyer fue el primero que sintetizó el ácido barbitúrico en 1863, y a partir de este momento se han investigado más de 2500 derivados de esta sustancia. Algunos de estos derivados son: seconal, nembutal, fenobarbital, pentobarbital, pentotal, barbital, veronal.

Efectos: Todos los barbitúricos son depresores del sistema nervioso central; sin embargo, existen distintas variedades (larga, media y corta duración) con diferentes efectos, vida media y toxicidad.

A dosis bajas, producen sensaciones de tranquilidad, ayudan a conciliar el sueño. También pueden provocar un estado eufórico, la “borrachera barbitúrica” parecida a la que se produce al ingerir alcohol, caracterizada por optimismo, trastornos del equilibrio, psicomotores y del habla.

Cantidades más elevadas disminuyen los reflejos y provocan adormecimiento, incluso estados próximos al coma.

Riesgos:

El primer riesgo y más importante es caer en la costumbre de dormir apoyándose en los hipnóticos, o tomarlos para superar un mal momento. El peligro de adicción es importante. Al ser muy escasa la diferencia entre la dosis terapéutica y la tóxica, un breve exceso puede tener considerables riesgos, incluso a la muerte. En caso de sobredosis, primero aparece somnolencia y seguidamente un estado de coma que puede llegar al colapso respiratorio y la muerte. Requiere de atención médica inmediata. Sus efectos se incrementan con el alcohol u otros depresores del SNC.

El consumo prolongado de barbitúricos produce síntomas crónicos: disminución de la memoria y del funcionamiento interpersonal, irritabilidad, cambios en el estado de alerta. Trastornos físicos: anemias, hepatitis.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Benzodiacepinas

Desde la Antigüedad se han utilizado diferentes productos para causar sedación. El primer compuesto químico introducido para este fin, a mediados del siglo XIX, fue el bromuro. A principios del siglo XX se comenzaron a usar los barbitúricos, que en la primera mitad del siglo pasado fueron los fármacos que dominaron el tratamiento de la ansiedad, el insomnio, la epilepsia y todo tipo de trastornos psiquiátricos. En la década de los años 50 se sintetizó el primer neuroléptico, grupo de medicamentos utilizados para el tratamiento de enfermedades mentales graves como la esquizofrenia. En los mismos años, varios químicos suizos aislaron un alcaloide (reserpina) de las raíces de una planta llamada Rauwolfuia serpentina, arbusto que crece principalmente en Asia. A partir de ese momento se empezó a utilizar como fármaco tranquilizante para tratar la hipertensión y las enfermedades psíquicas.

En la década de los años 60 se comenzaron a utilizar las benzodiacepinas y de forma paulatina y por su mayor seguridad en el uso, han ido desplazando a los barbitúricos en las indicaciones médicas que tenían estos. Desde entonces se han sintetizado más de 2000 benzodiacepinas diferentes.

Efectos

Todas las benzodiacepinas tienen efectos ansiolíticos (reductores de la ansiedad), hipnótico-sedantes y anticonvulsionantes.

Es necesario, sin embargo, indicar que dichas propiedades se pueden encontrar en mayor o menor proporción según la benzodiacepina indicada. Hay benzodiacepinas que responden principalmente a uno de estos efectos y son comercializadas por ellos. Mejoran el rendimiento del paciente e inducen un estado de relajamiento muscular y somnolencia. En ocasiones producen desinhibición, mostrándose el usuario locuaz, excitado o incluso agresivo. Raro es encontrar efectos sobre la tensión arterial y el ritmo cardiaco.

Dosis elevadas provocan náuseas, aturdimiento, confusión, disminución de la coordinación psicomotriz, etc. Efectos secundarios más frecuentes: somnolencia, fatiga, pesadillas, mareos, lentitud psicomotriz.

Riesgos

La eficacia y relativa seguridad de estos fármacos los sitúan en una primera posición a la hora de tratar casos de ansiedad, cuadros depresivos, trastornos de pánico, fobias, parálisis cerebral infantil, paraplejia, epilepsia, trastornos del sueño, … pero esto no las exime de riesgos.

Los principales riesgos son su capacidad de generar tolerancia y posterior dependencia, si no se utilizan siguiendo la prescripción médica. Cuando sea recomendable la utilización de estos fármacos, siempre se buscará de que el tratamiento no se prolongue en el tiempo y que las dosis estén ajustadas a cada persona.

La automedicación puede generar problemas de dependencia. La mezcla con otras sustancias, en concreto, el alcohol u otros depresores del SNC puede ser peligrosa.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Derivados del cánnabis

Los cannabinoides son compuestos derivados de la planta denominada Cannabis sativa, que se cultiva prácticamente en todo el mundo. Se ha cultivado durante siglos tanto por la utilidad de la fibra de cáñamo como por sus propiedades psicoactivas y su supuesta utilidad clínica.

Efectos

Relaja y desinhibe. Puede funcionar como facilitador de las relaciones sociales.

Son de rápida aparición, varían según la dosis, el tipo de cánnabis, el estado de ánimo del individuo, sus expectativas, etc. Inicialmente, a dosis bajas, produce sensaciones placenteras de calma y bienestar, euforia, risa fácil, desinhibición, locuacidad y alteraciones de la percepción temporal y/o sensorial. Los ojos se pueden enrojecer, la boca se seca y hay dificultades de coordinación y en procesos mentales complejos. A ello le sigue una segunda fase de aumento del apetito, depresión y somnolencia.

A dosis elevadas puede provocar confusión, letargo, percepción alterada de la realidad y, de manera más inusual, estados de ansiedad y pánico.

Riesgos

Como riesgo principal señalamos el, aún muy discutido, síndrome amotivacional, caracterizado por apatía y pérdida o disminución del interés en el individuo, unido a una frecuente disminución en la capacidad de concentración y de memorización, especialmente en consumidores diarios de esta sustancia.

La estructura química del cánnabis es muy compleja y no se conocen aún las secuelas producidas por todos sus componentes. Sí se puede afirmar que el humo de esta planta es más perjudicial para el pulmón humano que el del propio tabaco, pudiendo producir enfermedades en las vías respiratorias (bronquitis, faringitis, cáncer...). Puede causar alteraciones en los sistemas reproductor -masculino y femenino- e inmunológico. 

Hay datos que indican que en hombres jóvenes con un consumo regular se puede producir un retraso en el inicio de la pubertad; en mujeres en condiciones semejantes se podría interrumpir el ciclo menstrual o producir problemas en la ovulación (son datos que se deben entender siempre en términos de probabilidad).

El THC atraviesa la barrera placentaria, por lo que su consumo supone un riesgo para el feto durante el embarazo y también en la lactancia. La probabilidad de que el bebé nazca con bajo peso, aumenta en madres consumidoras de cánnabis.

Está constatada la potencialidad del cánnabis como elemento desencadenante de psicosis y cuadros delirante-alucinatorios en personas en riesgo.Existen pocas posibilidades de sobredosis mortal por cánnabis.

Por otra parte, hay otro elemento de riesgo considerable en relación con la utilización de esta sustancia: no todo usuario de cánnabis experimentará necesariamente con otras sustancias más peligrosas, pero sí existe un riesgo situacional, derivado de la inclusión en un circuito comportamental de consumos ilícitos.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

GHB

El ácido gamma-hidroxibutírico, ácido 4-hidroxibutanoico, ácido oxíbico o GHB fue sintetizado en 1962 por el investigador francés H. Laborit cuando estudiaba los efectos del GABA (neurotransmisor) en el cerebro y comprobó que el GHB podía cruzar la barrera hematoencefálica, algo que no hacía el GABA. El GHB se encuentra de forma natural en las células del cuerpo humano (riñón, corazón, músculo esquelético...) y es especialmente importante su función en cerebro ya que actúa como neurotrasmisor en el sistema nervioso central.

Efectos

Es un depresor del sistema nervioso central que provoca sedación, relajación muscular, sensación de euforia, aumento de la sociabilidad, sensación de felicidad y estados confusionales. Es un inductor del sueño, produce anestesia general y tiene efectos anabolizantes.

Riesgos

El GHB puede producir alucinaciones, delirios, somnolencia, hipotonía, confusión, cefalea, desequilibrio, alteraciones respiratorias, agarrotamiento de los músculos, efectos anestésicos, convulsiones, vómitos, incontinencia urinaria, disminución del ritmo cardio-respiratorio, coma temporal e incluso la muerte.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Heroína

La heroína es un opiáceo semisintético que se obtiene al tratar la morfina con diferentes sustancias químicas. Es por tanto, un derivado de la morfina que a su vez se extrae del opio (Papaver somniferum).

Efectos

Durante un intervalo de 2-3 horas, tras una posible reacción inicial desagradable (vómitos, mareo, etc.), el sujeto percibe una Intensa sensación de placer (flash), Sedación y cierta euforia y alivio de cualquier malestar o tensión. Además, se experimenta: 

  • Sequedad de boca.
  • Miosis (disminución del tamaño de la pupila).
  • Depresión del sistema respiratorio.
  • Pérdida de apetito.
  • Estreñimiento.
  • Disminución de la temperatura corporal
  • Enlentecimiento del ritmo cardiaco
  • Hipotensión

Al hablar de efectos de la heroína, es importante destacar el hecho de que estos no son iguales al inicio del consumo que una vez generada la dependencia: en el primer caso, el motivo para administrarse la droga será la búsqueda de una intensa acción placentera y euforizante. En un momento posterior, el sujeto se ve impulsado a su utilización para evitar el estado aversivo que la ausencia de la sustancia provoca. Es decir, el opiáceo se torna un poderoso refuerzo de su propio consumo.

Riesgos

El uso continuo de la sustancia puede producir alteraciones de la personalidad, trastornos de la memoria, de ansiedad y depresión y una tremenda dependencia que hace que toda la vida del consumidor gire en torno a la sustancia.

Dependiendo de muchas variables tales como tiempo de consumo, vía de administración, hábitos sanitarios, estilo de vida, etc.; las consecuencias pueden ser:

  • Alteraciones de la nutrición (adelgazamiento extremo).
  • Afecciones gastrointestinales (estreñimiento severo).
  • Dolencias cardiovasculares.
  • Complicaciones pulmonares.
  • Alteraciones hepáticas.
  • Alteraciones renales.
  • Problemas dentales.
  • Patologías ginecológicas (ausencia de menstruación, problemas ovulatorios, etc.).
  • Ausencia de deseo e impotencia sexual.
  • Abortos espontáneos.

Muchas de las complicaciones típicas que sufren los heroinómanos guardan estrecha relación con infecciones facilitadas por la inyección, con la falta de adecuados hábitos higiénicos, sanitarios, alimenticios, etc. y con la adulteración del opiáceo mediante productos tóxicos o perjudiciales (es usual encontrar azúcar molida, talco, lactosa, cacao, etc.). Ello justifica la gran incidencia en el paciente de llagas, abscesos, procesos infecciosos como hepatitis, neumonías, sida. El consumo continuo de la heroína puede conducir a serios déficits en el ámbito social del individuo: la desestructuración familiar, situación de desempleo, ruptura de relaciones interpersonales, ausencia de recursos económicos, etc.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Metadona

Opioide agonista sintético.

Efectos

Aturdimiento, mareos, náuseas, somnolencia, sedación, vómitos, boca seca, sudoración, aumento de la temperatura corporal, eliminación de la tos, miosis (contracción de la pupila), palpitaciones, pesadez de brazos y piernas, enrojecimiento de la piel, prurito (picor, sensación de irritación cutánea), broncoespasmo (contracción del músculo bronquial que conlleva un estrechamiento de las vías aéreas), visión borrosa, hipotensión.

Riesgos

Dificultad para la micción, insomnio, reacciones cutáneas, hemodilución, (la sangre se halla más diluida) edema persistente, estreñimiento, alteraciones del ciclo menstrual o amenorrea, (falta de la menstruación), dificultad para conseguir orgasmos, ansiedad, caída dentaria, alteraciones de los tractos intestinal, urinario y biliar, fallos circulatorios, coma profundo, fallo respiratorio, muerte.
Los bebés nacidos de madres consumidoras pueden presentar al nacer bajo peso y síndrome de abstinencia.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Popper

Es una sustancia química de uso industrial y doméstico.

Efectos

Los principales efectos buscados con su consumo se sitúan especialmente en la esfera sexual: incrementa la líbido, produce un estado de letargia, bienestar y relajación de esfínteres, favorece la erección en el varón, pudiendo producir cuadros alucinatorios.

Los principales efectos secundarios del uso de nitritos de alquilo pueden ser: vértigos, debilidad, dolores de cabeza (tanto breves como prolongados) y congestión de la cara y el cuello, taquicardia, relajación de la musculatura lisa, enrojecimiento de la piel y mucosas, náuseas, vómitos y en ocasiones diarrea.

La piel, al principio, tiene aspecto transpirable, pero después se torna fría y cianótica.

Las sensaciones de fatiga, molestia y tristeza se reducen sensiblemente. 
Puede causar hipotensión, llegando incluso al colapso severo.

Riesgos

Dosis altas y un uso prolongado pueden causar náuseas, vértigos, delirios, disminución del ritmo cardiaco, dificultades en la respiración, hipotensión y pérdida de conocimiento, al igual que distorsiones perceptivas placenteras y aumento de la satisfacción sexual, lenguaje incoherente, enlentecimiento del tiempo de respuesta, aumento de la agresividad y depresión severa del SNC.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Sustancias volátiles

Son sustancias químicas altamente tóxicas de uso industrial y doméstico que al ser inhaladas pueden producir graves consecuencias físicas y psíquicas.

Disolventes volátiles (pintura, gasolina), aerosoles, gases (tanques de propano, encendedores de butano) y nitritos (nitrito de amilo, nitrito de ciclohexilo).

Efectos

Los efectos de los inhalantes tienen una escasa duración, entre 15-45 minutos; esto lleva a los consumidores a inhalar de forma constante para poder mantener los efectos deseados. 

Aunque la composición de los distintos inhalantes es diferente, todos producen efectos semejantes a los de los analgésicos, enlenteciendo las funciones del cuerpo. 

Algunos de estos efectos son: exaltación del humor, euforia y alegría, reducción del apetito y del frío, ocasionales alucinaciones y trastornos de la conducta (agresividad, hiperactividad motora, etc.).

Pasados estos efectos iniciales, aparece una depresión del sistema nervioso central que se manifiesta con: somnolencia, mareos, dolores de cabeza, desorientación, visión borrosa, habla confusa, pérdida del equilibrio y confusión.

Si la inhalación continúa, puede alcanzar una intoxicación grave semejante a la embriaguez etílica, con amodorramiento profundo e incluso pérdida de conciencia o coma. A ello se unen síntomas no buscados por el consumidor como náuseas, vómitos, tos, lagrimeo, etc.

Riesgos

La inhalación de elevadas concentraciones químicas de disolventes o aerosoles pueden llevar a la persona a la muerte por fallo cardiaco o por aspiración del vómito.

Algunos disolventes son cancerígenos como el tolueno o el benceno.

El uso continuo de inhalantes puede producir: palidez y fatiga permanente, una disminución de la memoria y de la concentración, pérdida del equilibrio, depresión, irritabilidad, conducta agresiva, aislamiento social, disminución de la capacidad de razonamiento, trastornos del equilibrio y de los movimientos oculares, Parkinson, problemas psicológicos y emocionales, anomalías hepáticas, afecciones renales, pulmonares, digestivas y cardiacas, neuropatías, pérdida de audición, daño neuronal, etc.

La aparición de estas secuelas, como ocurre con todas las drogas, dependerá del solvente utilizado, la dosis, y el tiempo que se lleve inhalando.

El uso crónico puede producir daños irreversibles como: temblores, problemas de coordinación, depresión, psicosis, memoria e inteligencia reducidas, alteraciones en el lenguaje, daños en el hígado y los riñones, ceguera, sordera, problemas respiratorios y daño cerebral generalizado, entre otros.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Sustancias psicoactivas estimulantes

Sustancias que producen sensación de euforia y bienestar, aumento de la energía y del nivel de actividad motriz, estimulación del sistema cardiovascular, disminución de la sensación de fatiga, del sueño y del apetito:

Anfetaminas

Productos farmacéuticos. En 1887 se aisló de la conífera Ephedra vulgaris una sustancia, la efedrina, que poseía propiedades estimulantes cerebrales y era dilatadora de los bronquios y antihemorrágica.

Debido a estos efectos tan beneficiosos, se empezaron a sintetizar en el laboratorio sustancias químicas que, aunque diferentes, poseían unas propiedades semejantes a las que se denominó “aminas del despertar”. 

La primera anfetamina fue sintetizada a mediados de los años 30 por Gordon Alles y fue ampliamente utilizada como tratamiento para el asma, ya que al ser elaborada como una sustancia volátil (benzedrina) tenía la ventaja de ser administrada directamente en los bronquios por inhalación.

 

Efectos:

Como ocurre con otras drogas, la acción de estas sustancias varía de manera considerable entre individuos, ambientes y circunstancias. Pese a ello, se pueden citar como efectos más comunes los siguientes:

  • Sensación de euforia que se manifiesta con excitación nerviosa, insomnio, locuacidad, aumento del grado de confianza y de autosatisfacción, agitación, en ocasiones agresividad, ausencia de apetito y de fatiga e hiperactividad.
  • Una de las acciones propias de las anfetaminas es la capacidad que tienen de incrementar el nivel de atención y concentración en tareas concretas, y esta es la razón por la que su uso ha estado tan difundido en el ámbito estudiantil.
  • Físicamente, la persona puede manifestar sed, sudoración, taquicardia, aumento de la tensión arterial, naúseas, malestar, dolor de cabeza, vértigos,... A menudo, se presentan muecas exageradas y anormales de la mandíbula o movimientos estereotipados.

 

Riesgos:

  • Las sobredosis aumentan la temperatura corporal, pueden causar inquietud, alucinaciones, irritabilidad, convulsiones e incluso la muerte.
  • El uso continuo de este fármaco da lugar a depresiones severas. Puede aparecer un cuadro denominado psicosis tóxica anfetamínica, que se puede confundir con la esquizofrenia.
  • Un abuso crónico de las anfetaminas provoca la aparición de acné, cabello seco y sin vida y trastornos en los dientes, encías y uñas.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Cocaína

Alcaloide extraído de la hoja de la planta de la coca (Erythroxylum Coca) o preparado por síntesis química. La producción de la cocaína es sencilla y los pasos que se deben seguir están bien definidos: básicamente se transforman las hojas de coca en pasta y después, ésta en clorhidrato. La elaboración de cocaína es posible con el auxilio de unas sustancias químicas, llamadas precursores, entre las que se encuentran el éter, ácido sulfúrico, gasolina, etc. 

El producto final se suele mezclar con sustancias (adulterantes) tales como el talco, maicena, anfetaminas, quinina, ácido básico, estricnina, detergentes, formol, etc. Por todo esto, su pureza puede oscilar entre un 5% y un 50%.Según el proceso de elaboración y las sustancias empleadas se obtendrán diferentes modalidades de derivados: pasta de coca o bazuco, clorhidrato de cocaína, base libre y crack.

Efectos:

Dosis moderadas de cocaína producen:

  • Ausencia de fatiga, de sueño y de hambre.
  • Exaltación del estado de ánimo.
  • Mayor seguridad en sí mismo.
  • Prepotencia: disminuyen las inhibiciones y el individuo suele percibirse como una persona sumamente competente y capaz.
  • Aceleración del ritmo cardiaco y aumento de la presión arterial.
  • Aumento de la temperatura corporal y la sudoración.
  • Reacción general de euforia e intenso bienestar.
  • Anestésico local.
  • Cuando el uso es ocasional puede incrementar el deseo sexual y demorar la eyaculación, pero también puede dificultar la erección.

Con dosis altas, los efectos son:

  • Ansiedad intensa y agresividad.
  • Ilusiones y alucinaciones.
  • Temblores y movimientos convulsivos.La sensación de bienestar inicial suele ir seguida por una bajada caracterizada por cansancio, apatía, irritabilidad y conducta impulsiva.

 

Riesgos:

  • Hemorragias nasales, problemas respiratorios, alteración del sueño.
  • Inquietud, irritabilidad, agresividad.
  • Apatía sexual, impotencia.
  • Trastornos nutricionales.
  • Cefaleas o accidentes vasculares, que pueden llegar al infarto cerebral.
  • Complicaciones psiquiátricas: irritabilidad, crisis de ansiedad, disminución de la memoria y de la capacidad de concentración.
  • Psicosis cocaínica: consiste en la aparición brusca de ideas paranoides que llevan a la persona a un estado de confusión, pudiendo producir verdaderas crisis de pánico y alucinaciones.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Crack / Bazuco

La presentación habitual de la cocaína, el clorhidrato de cocaína, no se puede fumar ya que la mayor parte se destruye con el calor.

Transformando el clorhidrato en base libre se consigue una forma de cocaína que puede ser fumada. El crack es, por lo tanto, una forma de base libre de cocaína, diferenciándose de esta forma de ser preparado

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

El bazuco, por su parte, es un alcaloide impuro que se obtiene como un primer paso en la extracción a partir de las hojas de coca. Cuando se calienta, sufre un proceso llamado sublimación, pasando directamente de sólido a vapor. La pasta queda como un polvo de color blanquecino mate, que se introduce en un cigarrillo de tabaco o marihuana, se consume inhalando bocanadas de humo y pasa directamente a los pulmones, donde se absorbe con gran rapidez, produciendo un efecto muy intenso y una dependencia de extrema gravedad.

Fuente: CEDRO - Centro de información y educación para la prevención del abuso de drogas, http://cedro.org.pe

Estas sustcancias puede llegar hasta el cerebro una vez aspirado el humo en 10 segundos y la duración de los efectos es, aproximadamente de 20 minutos.

Efectos

Las diferencias entre el consumo de cocaína (clorhidrato) y el crack está en la intensidad de los efectos, pero son tan intensos que casi se puede considerar como una sustancia diferente. Los efectos se caracterizan por:

  • euforia, excitación
  • aumento de la frecuencia cardiaca y de la presión sanguínea
  • disminución de la fatiga y el hambre
  • sensación de aumento de la fuerza muscular
  • arritmias y taquicardia
  • dilatación de las pupilas

Riesgos

El crack fumado produce una gran liberación de neurotransmisores que estimulan los centros del placer; estos neurotransmisores terminan por agotarse lo que supone un gran sufrimiento para el consumidor que tiende a consumir más sustancia de forma compulsiva.

Principales riesgos:

  • Facilidad para producir una sobredosis por su rápida absorción.
  • Problema del sistema respiratorio por la inhalación de la sustancia o los productos de la combustión.
  • Alteraciones en el aparato cardiovascular: frecuencia en la aparición de anginas de pecho e infartos de miocardio.
  • Alta posibilidad de generar dependencia con patrones de uso de difícil control por parte del usuario.
  • Ansiedad, depresión, disminución del apetito, insomnio, cambios de humor.
  • El consumo continuo puede desencadenar una psicosis paranoide en personas con predisposición.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Drogas de síntesis

Sustancia de origen sintético elaborada en laboratorios ilegales, derivada de las anfetaminas con un ligero efecto alucinógeno. Hasta la fecha, los principales productores son europeos, pero, tanto el material como los conocimientos necesarios para su elaboración son muy elementales, lo cual facilita su producción casi en cualquier lugar.

Efectos

Los efectos de la sustancia son principalmente de 3 tipos: estimulantes, facilitadores de la comunicación y, en cierto grado, alteradores de la percepción de la realidad.

Teniendo en cuenta que casi nunca se sabe con precisión cuales son los componentes de lo que se vende como éxtasis, y por tanto sus efectos pueden variar de forma considerable, se pueden enumerar como consecuencias más frecuentes del consumo de MDMA las siguientes:

De índole fisiológica

Actúan sobre el corazón provocando taquicardia, arritmia, hipertensión y aumento de la frecuencia cardiaca; sequedad de boca, sudoración, contracción de la mandíbula, temblores, vértigo, deshidratación, hipertermia, sobreestimulación (aumento del estado de alerta, insomnio,…). 

De índole psicológica

Ansiedad, irritabilidad, sensación de euforia, locuacidad, vivencia de energía física y emocional, emotividad desinhibida y mayor facilidad para las relaciones sociales. Los consumidores sienten una mayor confianza sí mismos, mejora su autoestima, sienten un mayor deseo de relacionarse con los demás, un mayor deseo sexual, a la vez que disminuyen sus inhibiciones.

Dosis elevadas pueden producir ansiedad, pánico, confusión, insomnio, alucinaciones visuales o auditivas y posibilidad de alteraciones psicóticas.

Riesgos

Después de unas horas la euforia inicial da paso a un estado de agotamiento, de tristeza, de ansiedad y agresividad, de ahí las ganas de consumir de nuevo esa misma sustancia u otras que reduzcan la ansiedad (tranquilizantes, alcohol, heroína). Esta fase puede durar varios días por lo que los peligros de nuevos consumos se ven claramente aumentados.

Riesgos en el organismo

  • Alteración grave del ritmo cardiaco
  • Subida de la temperatura corporal: el consumo de éxtasis aumenta la temperatura corporal y da sed, pudiendo provocar el llamado “golpe de calor”, aumento de la temperatura hasta niveles peligrosos para el organismo con riesgo de deshidratación.·
  • Contracción de la mandíbula
  • Temblores y convulsiones
  • Sobreestimulación: aumento del estado de alerta, insomnio
  • Toxicidad aguda: es muy rara pero extremadamente grave y sobre todo, no depende de las dosis ingeridas.
  • Insuficiencias renales y hepáticas
  • Efectos secundarios por los productos adulterantes

Riesgos psicológicos

  • Crisis de ansiedad
  • Trastornos depresivos·
  • Alteraciones psicóticas: el sentimiento de no ser el mismo, de volverse loco puede sobrevenir de inmediato, en los días siguientes y a veces es definitivo.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Sustancias psicoactivas alucinógenas

Son sustancias que alteran el estado de conciencia y la percepción de la realidad provocando extrañas sensaciones, ilusiones y alucinaciones visuales, auditivas, táctiles.

Derivados del cánnabis

Los cannabinoides son compuestos derivados de la planta denominada cánnabis sativa, que se cultiva prácticamente en todo el mundo. Se ha cultivado durante siglos tanto por la utilidad de la fibra de cáñamo como por sus propiedades psicoactivas y su supuesta utilidad clínica.

Efectos

Relaja y desinhibe. Puede funcionar como facilitador de las relaciones sociales.

Son de rápida aparición, varían según la dosis, el tipo de cánnabis, el estado de ánimo del individuo, sus expectativas, etc. Inicialmente, a dosis bajas, produce sensaciones placenteras de calma y bienestar, euforia, risa fácil, desinhibición, locuacidad y alteraciones de la percepción temporal y/o sensorial. Los ojos se pueden enrojecer, la boca se seca y hay dificultades de coordinación y en procesos mentales complejos. A ello le sigue una segunda fase de aumento del apetito, depresión y somnolencia.

A dosis elevadas puede provocar confusión, letargo, percepción alterada de la realidad y, de manera más inusual, estados de ansiedad y pánico.

Riesgos

Como riesgo principal señalamos el, aún muy discutido, "síndrome amotivacional", caracterizado por apatía y pérdida o disminución del interés en el individuo, unido a una frecuente disminución en la capacidad de concentración y de memorización, especialmente en consumidores diarios de esta sustancia.

La estructura química del cánnabis es muy compleja y no se conocen aún las secuelas producidas por todos sus componentes. Sí se puede afirmar que el humo de esta planta es más perjudicial para el pulmón humano que el del propio tabaco, pudiendo producir enfermedades en las vías respiratorias (bronquitis, faringitis, cáncer...). Puede causar alteraciones en los sistemas reproductores -masculino y femenino- e inmunológico. 

Hay datos que indican que en hombres jóvenes con un consumo regular se puede producir un retraso en el inicio de la pubertad, en mujeres en condiciones semejantes se podría interrumpir el ciclo menstrual o producir problemas en la ovulación (son datos que se deben entender siempre en términos de probabilidad).

El THC atraviesa la barrera placentaria, por lo que su consumo supone un riesgo para el feto durante el embarazo y también en la lactancia. La probabilidad de que el bebé nazca con bajo peso, aumenta en madres consumidoras de cánnabis.

Está constatada la potencialidad del cánnabis como elemento desencadenante de psicosis y cuadros delirante-alucinatorios en personas en riesgo.Existen pocas posibilidades de sobredosis mortal por cánnabis.

Por otra parte, hay otro elemento de riesgo a considerar en relación con la utilización de esta sustancia: no todo usuario de cánnabis experimentará necesariamente con otras sustancias más peligrosas, pero sí existe un riesgo situacional, derivado de la inclusión en un circuito comportamental de consumos ilícitos.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Drogas de síntesis

Sustancia de origen sintético elaborada en laboratorios ilegales, derivada de las anfetaminas con un ligero efecto alucinógeno. Hasta la fecha, los principales productores son europeos, pero, tanto el material como los conocimientos necesarios para su elaboración son muy elementales, lo cual facilita su producción casi en cualquier lugar.

Efectos

Los efectos de la sustancia son principalmente de 3 tipos: estimulantes, facilitadores de la comunicación y, en cierto grado, alteradores de la percepción de la realidad.

Teniendo en cuenta que casi nunca se sabe con precisión cuales son los componentes de lo que se vende como éxtasis, y por tanto sus efectos pueden variar de forma considerable, se pueden enumerar como consecuencias más frecuentes del consumo de MDMA las siguientes:

De índole fisiológica

Actúan sobre el corazón provocando taquicardia, arritmia, hipertensión y aumento de la frecuencia cardiaca; sequedad de boca, sudoración, contracción de la mandíbula, temblores, vértigo, deshidratación, hipertermia, sobreestimulación (aumento del estado de alerta, insomnio,…). 

De índole psicológica

Ansiedad, irritabilidad, sensación de euforia, locuacidad, vivencia de energía física y emocional, emotividad desinhibida y mayor facilidad para las relaciones sociales. Los consumidores sienten una mayor confianza en ellos mismos, mejora su autoestima, sienten un mayor deseo de relacionarse con los demás, un mayor deseo sexual, a la vez que disminuyen sus inhibiciones.

Dosis elevadas pueden producir ansiedad, pánico, confusión, insomnio, alucinaciones visuales o auditivas y posibilidad de alteraciones psicóticas.

Riesgos

Después de unas horas la euforia inicial da paso a un estado de agotamiento, de tristeza, de ansiedad y agresividad, de ahí las ganas de consumir de nuevo esa misma sustancia u otras que reduzcan la ansiedad (tranquilizantes, alcohol, heroína). Esta fase puede durar varios días por lo que los peligros de nuevos consumos se ven claramente aumentados.

Riesgos en el organismo

  • Alteración grave del ritmo cardiaco
  • Subida de la temperatura corporal: el consumo de éxtasis aumenta la temperatura corporal y da sed, pudiendo provocar el llamado “golpe de calor”, aumento de la temperatura hasta niveles peligrosos para el organismo con riesgo de deshidratación.·
  • Contracción de la mandíbula
  • Temblores y convulsiones
  • Sobreestimulación: aumento del estado de alerta, insomnio
  • Toxicidad aguda: es muy rara pero extremadamente grave y sobre todo, no depende de las dosis ingeridas.
  • Insuficiencias renales y hepáticas
  • Efectos secundarios por los productos adulterantes

Riesgos psicológicos

  • Crisis de ansiedad
  • Trastornos depresivos·
  • Alteraciones psicóticas: el sentimiento de no ser el mismo, de volverse loco puede sobrevenir de inmediato, en los días siguientes y a veces es definitivo.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Hongos

Las especies más consumidas pertenecen al género Psilocybe. Estos hongos deben sus efectos a dos alcaloides llamados psilocibina (principio activo más característico) y la psilocina.

La estructura de ambos es similar a la de la serotonina, pero, entre ellos la diferencia principal es que la psilocina desaparece una vez secado el hongo.

Efectos

En general, los hongos alucinógenos o setas, producen cambios fisiológicos y psicológicos: risa, llanto, malestar estomacal, temblores, hormigueo en los dedos, sensibilidad cutánea, euforia, dificultad para el razonamiento, percepción del tiempo y espacio alterada, despersonalización, delirios, sensación de alma liberada, sensación de bienestar, de control, confusión.

Todos estos efectos, dependerán de la cantidad que se consuma y del tipo de seta que sea.

La dosis activa en el hombre es de 6 a 12 mg, provocando fuertes visiones si se acerca a los 25 mg.

Pero de forma específica se pueden concretar los efectos de la siguiente forma:

  • A dosis bajas: embriaguez aguda, dilatación pupilar, problemas para coordinar movimientos, sudoración, visión borrosa, enrojecimiento de la cara, etc.
  • A dosis altas: alucinaciones, posible psicosis tóxica.

El “mal viaje” se caracteriza por: pánico, ansiedad, angustia, delirios de persecución, confusión, depresión, etc.

Riesgos

Aunque no se conocen claramente los riesgos del consumo a largo ya que este no se realiza durante tiempo prolongado, un consumo abusivo puede provocar importantes alteraciones psicológicas (crisis de ansiedad y pánico) e inestabilidad emocional de impredecible duración en el tiempo.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Ketamina

Sustancia sintetizada en 1962 y utilizada desde los años 70 en Medicina y Veterinaria.

Efectos

La ketamina es un anestésico disociativo con un potente efecto analgésico. 

El efecto inmediato es la sensación de que el cuerpo y la mente se separan, aunque estos efectos dependen de la dosis, la situación de consumo y el estado de ánimo.

  • A dosis bajas: presenta unos efectos muy parecidos a una borrachera por alcohol o sedantes.
  • A dosis medias: aumentan los efectos descritos anteriormente, pero aún la persona se puede relacionar con los demás y es consciente de quién es y de dónde está.
  • A dosis altas: el cuerpo queda prácticamente anulado, el consumidor experimenta un viaje psicodélico muy fuerte que puede variar según la persona: sentir cómo se deforma el cuerpo, ver imágenes, perder la noción de uno mismo, tener dificultad para reconocer lo que pasa alrededor, tener la sensación de verse fuera del cuerpo,…

Los efectos secundarios que pueden aparecer son: náuseas, vómitos, mareos, dolor de cabeza, trastornos de ansiedad, paranoias, flashback, etc.

Riesgos

Algunos de los riesgos que conlleva el consumo de ketamina son:

  • Sobredosis: pérdida total de conciencia, coma o incluso la muerte.
  • “Mal viaje”: crisis de pánico y sensaciones muy desagradables.
  • Depresión respiratoria, paro cardiaco.
  • Trastornos de ansiedad, paranoias, flashback.
  • Daño cerebral a largo plazo, problemas de memoria, concentración o deterioro de habilidades lingüísticas.
  • Dificultades en la digestión, en la micción, problemas oculares.
  • Alteraciones del sueño.

Accidentes: los efectos psicodélicos y anestésicos producen pérdida en la coordinación de movimientos y de la sensación de dolor.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

LSD

Alcaloide sintético derivado del cornezuelo de centeno. 

Efectos

La dosis media eficaz oscila entre 50 y 75 microgramos. Sin embargo, la manera en que se impregna esta sustancia en el papel secante que le sirve de soporte provoca importantes variaciones en dichas proporciones.

En función de la cantidad ingerida, la personalidad previa, el estado de ánimo o las expectativas del consumidor la ingestión puede tener consecuencias imprevisibles.

Las primeras manifestaciones se presentan al cabo de 30 o 40 minutos y se pueden prolongar durante 8 horas más para desvanecerse a partir de entonces, de forma paulatina. Los efectos de la sustancia no se pueden predecir, pudiendo resultar muy gratos y divertidos o conllevar experiencias francamente desagradables, ("mal viaje"). En este último caso, el sujeto suele experimentar una pérdida completa de control emocional, estados de pánico, ideas de persecución, vértigos, desorientación, etc.

En general, los efectos alucinógenos son:

  • Sensación de mayor agudeza sensorial y de intercambio de percepciones: colores más brillantes, se oyen sonidos inaudibles, se "escuchan los colores", "se visualizan las notas musicales".
  • Experiencias místicas o emocionales, profundo sentimiento de alegría, de paz, de sintonización y unión con los demás, etc.
  • Alteración de la imagen corporal y de las distancias.
  • Dificultad de concentración, de control del pensamiento y de la memoria.
  • Se reduce la coordinación muscular y la percepción del dolor.
  • Fluctuaciones del humor.
  • Aumento de la temperatura corporal, de la tensión arterial y del ritmo cardiaco.
  • Inapetencia, sudoración, rubor facial, sequedad de boca, somnolencia.
  • Fotofobia (fobia a la luz).

Riesgos

Existen datos contundentes en cuanto a las secuelas en la esfera psicológica producidas por el consumo de LSD. Destacan los trastornos de depresión y ansiedad. 

Uno de los mayores peligros en relación con el consumo de LSD lo constituye el llamado flashback o retorno de la vivencia tenida con la droga. Puede ocurrir tiempo después de la ingesta - sin mediar una nueva dosis- y conlleva riesgos considerables para la integridad de la persona.

También se pueden presentar episodios depresivos graves, cuadros psicóticos de tipo esquizofrénico, conductas de carácter paranoide, deficiencias en la memoria y en el pensamiento abstracto.

Otro riesgo asociado al consumo de LSD guarda relación con las alucinaciones que vive el sujeto que pueden conllevar imprudencias. La experimentación no debe realizarse nunca en soledad.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

PCP

Fue desarrollado como anestésico veterinario para lo que se emplea también en la actualidad, aunque su uso ilegal se generalizó en los años 60 en Estados Unidos.

Efectos

Su efecto se inicia a los 5 minutos de haberse consumido y alcanza el máximo de sus efectos a los 30 minutos.

Tras su consumo se experimenta retraimiento, aislamiento, sensaciones de velocidad, euforia, calor, hormigueos, paz interior y a veces, despersonalización. 

Con frecuencia, se producen alteraciones en la percepción de la imagen corporal, del tiempo y el espacio, confusión o desorganización de pensamiento e incluso fuertes sensaciones de estimulación y fortaleza.

Dependiendo de la dosis consumida, los efectos pueden ser unos u otros:

  • A dosis altas: reduce la tensión arterial, el pulso y la respiración. Puede acompañarse de náuseas, vómitos, tremendas alucinaciones, psicosis esquizofrénica, violencia, convulsiones, coma y muerte.
  • A dosis bajas: leve aumento de la frecuencia respiratoria, aumento de la tensión arterial y del pulso. Respiración superficial, adormecimiento de las extremidades, dificultad de coordinación y desorientación general.

Riesgos

En personas que consumen largo tiempo, se dice que están “cristalizados”, con pensamiento embotado, disminución de reflejos, pérdida de memoria, dificultad para hablar y pensar, depresión y pérdida de peso, impulsividad, depresión, letargia, dificultades de concentración y trastornos emocionales.

Estos síntomas pueden persistir pasado un tiempo después del último consumo.

Fuente: FDA - Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, http://fda.es

Otros comportamientos

Adicción al juego (juego patológico)

La adicción al juego, ludopatía o juego patológico, como también se le ha llamado, es un desorden adictivo caracterizado por la conducta descontrolada en relación al juego de azar. La inversión de tiempo, energía y dinero en las actividades de juego aumenta con el tiempo y la persona se va haciendo más dependiente del juego para enfrentar la vida diaria.

La negación se presenta como es usual en las adicciones y muchas veces toma la forma de fantasías de ganar mucho dinero a través del juego, lo mismo que de racionalizaciones de jugar para ganar dinero y así poder pagar las deudas de juego que se han acumulado.

El descontrol progresivo y los gastos desmesurados de dinero llevan a problemas económicos y familiares severos y a mucho stress psicológico a la persona adicta. Esto casusa depresión y ansiedad que muchas veces ponen en peligro la vida del adicto. La adicción al juego es la adicción más relacionada con intentos de suicidio.

La intolerancia a la frustración, la incapacidad para ponerse en contacto con sus emociones, así como la grandiosidad, los sentimientos de baja autoestima y la mitomanía producto de la doble vida que usualmente desarrolla el adicto al juego, son síntomas típicos de esta adicción

Fuente: Adicciones.org, http://adicciones.org

Codependencia

La codependencia se define como el ciclo de patrones de conducta, y pensamientos disfuncionales, que producen dolor, y que se repiten de manera compulsiva, como respuesta a una relación enferma y alienante con un adicto activo o en una situación de toxicidad relacional.

La conducta codependiente es una respuesta enferma al proceso adictivo, pero además se convierte en un factor clave en la evolución de la adicción. O sea que la codependencia promueve el avance del proceso adictivo. A este concepto le llamamos "facilitación". Existen diversas formas que toma la facilitación oscilando entre la colaboración y la agresión. Los codependientes no pueden darse cuenta de que están facilitando el problema, en parte por la negación y en parte porque están convencidos que su conducta está justificada, debido a que están "ayudando" a que el adicto no se deteriore más, y a que la familia no se desintegre.

Fuente: Adicciones.org, http://adicciones.org

“La clave para lograr la recuperación está en uno mismo. A quienes quieren recuperarse les sugiero que trabajen juiciosamente en los pasos y saldrán adelante.”

Mario.